Otra causa muy frecuente de deterioro son los desgastes dentales.

Aunque pueda parecer lo contrario el desgaste ocasionado con una masticación normal incluso en pacientes de edad no tiene porqué ser muy llamativo. Cuando existe un desgaste aumentado suele haber otro factor desencadenante. ¨La masticación habitual no es motivo de desgaste acentuado¨.

¿Porqué puedo tener un desgaste dental?

Problemas de oclusión: cuando existe una malposición bien de origen dental o maxilar, los dientes contactan unos con otros en zonas donde no están preparadas para este contacto. En condiciones normales los dientes inferiores contactan con la cara interna de los superiores. Estas caras de los dientes tienen la forma ideal para que el contacto no les sea perjudicial. Cuando existe una mordida cruzada o borde a borde las fuerzas masticatorias recaen en la cara contraria contribuyendo así a su desgaste. Este desgaste es denominado Atrición.

Cuando el desgaste está provocado por hábitos del paciente, se denomina bruxismo. El bruxismo puede ser de dos formas, bruxismo por rechinamiento y bruxismo por apretamiento. El bruxismo por rechinamiento se produce por el hábito de rozar los dientes unos contra otros realizando movimientos laterales. Suele estar motivado por el stress, y en ocasiones se realiza de forma inconsciente, incluso durmiendo. En otras ocasiones está provocado igual que la atrición por malposición. Esta malposición es una postura incómoda para nuestra articulación e intentamos involuntariamente desgastarla para adaptarla a otra más cómoda.

El bruxismo por apretamiento se realiza sin desplazamiento mandibular, simplemente con la gran presión que es capaz de ejercer nuestra mandíbula, con las fuerzas puntuales entre una pieza y su contraria es capaz de gastar la superficie dentaria. El origen suele ser también por estrés, también es muy frecuente en deportistas que al realizar sobreesfuerzos aprietan sus dientes. A diferencia del rechinamiento que suele producir ruidos al rechinar, el apretamiento puede pasar desapercibido. Él paciente puede presentar los músculos de la mandíbula (maseteros) aumentados de tamaño y duros. En ocasiones se puede manifestar por dolor de cabeza e incluso tensión en la zona del cuello. También los pacientes suelen referir que se despiertan con la mandíbula cansada.

El bruxismo si no es tratado puede acabar produciendo gran deterioro de la dentadura incluso trastornos en la articulación temporo–mandibular (articula la mandíbula con el cráneo).

Un signo muy llamativo que en ocasiones confunde a los pacientes son las denominadas abfracciones: Las abfracciones dentales son perdida de superficie dental en zonas donde no hay contacto con otras piezas. Suelen ser lesiones en la zona del cuello del diente (como un hachacito) con forma como de ¨V¨ . Están provocadas porque el diente recibe fuerzas en direcciones que no son las correctas y esto da lugar a que en la zona de unión del esmalte con la raíz salten los cristales de esmalte. El paciente piensa que el desgaste está provocado por un cepillado agresivo y en realidad el origen es normalmente por apretamiento. El cepillado si puede una vez que el esmalte está deteriorado agravarlo aumentando la cavidad. Hay que diferenciarlo de la abrasión que es el desgaste pero provocado por sustancias, objetos…como cortar hilos, cepillos de cerdas duras, pastas muy abrasivas, morder objetos como lápices, comer mucho chicle…

Por último, tenemos la erosión: es el desgaste provocado por elementos químicos, generalmente ácidos. Aunque parezca extraño hay costumbres como dejar una rodaja de limón apoyada sobre nuestros dientes, lo que acaba siendo destructivo para ellos . La bebida acidas como refrescos en exceso también puede provocar estos problemas. Cualquier patología que curse con vómitos de repetición (bulimia , anorexia nerviosa, hernia de hiato, incluso el reflujo gastroesofágico… )al poner en contacto el ácido de nuestro estómago  con la cara interna de nuestros dientes provoca unas erosiones características en estas zonas.

LCNC: Lesiones cervicales no cariosas

Tratamiento de los desgastes dentales

Como siempre el mejor tratamiento es la prevención.

Los problemas de oclusión deben de ser tratados generalmente con tratamientos de ortodoncia, para poner los dientes en su posición correcta. En ocasiones simplemente hay algún contacto anómalo entre pocos dientes, lo que se denomina interferencias. Estas puedes ser solucionadas con un tallado selectivo, es decir retocamos algunas superficies para que el contacto entre dientes mejore. También en algunos casos podemos modificar las superficies de los dientes con prótesis fijas (incrustaciones onlays, coronas,…..)mejorando el contacto entre ellos.

El bruxismo tanto por rechinamiento como por apretamiento debemos corregir el factor desencadenante, si este es el stress, buscar sus causas y solucionarlo. A nivel odontológico la solución suele realizarse con férulas de descarga.

Férula de descarga: Una férula de descarga es un aparato de resina rígida (siempre son rígidas, no deben de ser semirrígidas o blandas), que se posiciona en una de las dos arcadas (depende de muchos factores que nosotros diagnosticaremos), y así se interpondrá entre las piezas dentales. La férula por un lado protegerá del roce entre los dientes, pero además lleva una información para que la mandíbula se reposicione de forma beneficiosa para nuestra articulación, de ahí que estas férulas también se denominan de ¨reposicionamiento mandibular´. La férula es una órtesis que debe de ser totalmente personalizada, es decir su dentista tomará medidas para que sea realizada por un protésico cualificado, y posteriormente vuelva a ser ajustada en su boca por su dentista. Incluso necesitará varias sesiones de ajuste. Una férula mal ajustada es más perjudicial incluso que no llevar férula. Las férulas semirrígidas (generalmente utilizadas como retenedores de ortodoncia) o las blandas (generalmente usadas en blanqueamientos dentales) no son aptas para el bruxismo, es más pueden acentuar el hábito de apretar los dientes.

¿Sirven los protectores bucales deportivos o las férulas de venta directa no personalizadas?

La respuesta en contundente, un protector bucal protege de traumatismos ( rugby, boxeo….), pero por no son aptas para el tratamiento del bruxismo. Igualmente, las de ventas directas no personalizadas pueden ser muy perjudiciales para la articulación mandibular.

Los desgastes en las caras de los dientes con la que no masticamos como las abfracciones, son restauradas cuando es necesario como si fuera una caries, es decir con materiales generalmente de resina. Si el desgaste es en la zona que masticamos estos materiales suelen durar poco, además no hay espacio donde colocarlo, y el tratamiento puede ser más complejo, necesitando incluso la rehabilitación completa de la boca con incrustaciones, coronas (fundas).