Sobre las superficies de nuestra cavidad bucal, pero sobre todo sobre nuestros dientes se forman distintos depósitos:

  • Placa bacteriana
  • Restos de alimentos
  • Materia alba
  • Sarro(cálculo, tártaro)

Placa bacteriana

La placa bacteriana es una película pegajosa que se forma adhiriéndose constantemente sobre los dientes formados por bacterias presentes en la cavidad bucal. Esta es la principal causa en la aparición de caries y de la patología de las encías. Se deposita sobre la superficie de los dientes, la encía y otras superficies bucales (prótesis, material de restauración, etc.).

La placa bacteriana no es visible a simple vista. La placa bacteriana aún en ausencia de alimentos empieza a consolidarse a las 8-12 horas de la limpieza de los dientes. Las bacterias de la placa utilizan como principal sustrato metabólico a los azúcares provenientes de la dieta del huésped. Actualmente se acepta que la cariogenicidad de la placa dental depende de la presencia en ella de bacterias capaces de reducir el pH hasta niveles en los que se produce desmineralización de los tejidos duros del diente.

Alimentos

Los residuos de alimentos se acumulan junto a los márgenes gingivales y en los espacios interdentarios tras la masticación de los alimentos. Según su adhesividad, el flujo salival y la acción mecánica de los carrillos, labios y lengua los eliminarán más o menos rápidamente, desapareciendo en el plazo de minutos tras la comida. El cepillado tras la comida ayuda a su rápida eliminación.

Materia alba

La materia alba, por el contrario, es un depósito amarillo o blanco grisáceo blando y pegajoso que se ve a simple sobre la superficie dental, obturaciones, cálculos y en el margen gingival, especialmente de los dientes que por malposición carecen de la autolimpieza normal. Está compuesta por microorganismos, células epiteliales descamadas, leucocitos y una mezcla de proteínas y lípidos salivales. Se forma y aparece en los períodos entre comidas, pasadas pocas horas de la última comida, sobre dientes previamente limpios. Es posible quitarla con un chorro de agua, aunque se precisa la limpieza mecánica para su completa eliminación. Si bien los movimientos masticatorios durante la comida suelen eliminarla por completo, en personas con muy mala higiene oral puede llegar a acumularse en grandes cantidades, contribuyendo a la retención de placa bacteriana.

Sarro

Sarro. La calcificación de placa, residuos y materia dan lugar al sarro. Por muy bien y por muchas veces que nos cepillemos que por otro lado no se suele hacer de forma correcta, existen muchas zonas de nuestra dentadura donde es casi imposible mantenerlos limpios al 100%(espacios interdentales, zonas posteriores, debajo de las encías…..)

El principal objetivo del cepillado dental es la eliminación de estos depósitos, sobre todo la placa bacteriana, antes de que esta se adhiera de forma irreversible a nuestros dientes. En principio para eliminar la placa bacteriana solo sería necesario cepillar dos veces al día, pues como he comentado antes,  tarda en organizarse unas 12 horas. Pero no solo está la placa bacteriana, sino que hay que eliminar el resto de depósitos. Por tanto lo ideal para la prevención de caries y enfermedad periodontal, sería un cepillado después de cada comida, o al menos después de cada comida principal.

Mientras más adherido estén los depósitos a nuestros dientes, más difícil será eliminarlos por medios convencionales, necesitando ser eliminados por los profesionales de la clínica dental.