Los estudios realizados en Odontología demuestran que casi un 65% de los pacientes dentales experimentan ansiedad. Estos niveles de ansiedad son incluso considerablemente superiores en aquellos pacientes que no acuden a las consultas. Aunque no siempre se admita, la razón principal que esgrimen para no ponerse en manos de un dentista es el miedo que sienten. (Generalmente malas experiencias anteriores).


La Sedación con Óxido Nitroso, facilita un estado de bienestar, reduce las manifestaciones de tensión del paciente y la ansiedad.


La Sedación por inhalación de N mezclado con Oxígeno se usa habitualmente en numerosos países, estando prácticamente extendida en todas las clínicas dentales de Estados Unidos. Países donde el desarrollo de la Odontología es extremadamente especializado y en los cuales se trabaja conjuntamente con la Anestesiología de forma habitual.
Debido al alto nivel de seguridad que presenta esta técnica, no constan datos registrados sobre incidentes serios. 

Su uso está indicado incluso para niños mayores de cinco años.

La Sedación Consciente, o Sedación por inhalación, es una técnica por la cual el paciente respira una mezcla de óxido nitroso y oxígeno que rápidamente le produce una sensación agradable y relajante. Como su propio nombre indica no hay pérdida de consciencia en ningún momento.
El objetivo de la aplicación de este compuesto no es la total eliminación del dolor, ya que la anestesia local se continúa necesitando normalmente. Con el Óxido Nitroso se consigue controlar el miedo y la ansiedad del paciente, que permanece consciente en todo momento.
Es conocido como Gas Hilarante o Gas de la Risa. Su aplicación proporciona un estado de relax y satisfacción. Es muy indicado para todas aquellas personas que padecen de estrés, así como para niños.

Ventajas:
– Para su aplicación se utiliza una pequeña mascarilla nasal.
– Los efectos clínicos son evidentes entre los 15 y los 30 segundos después de efectuar la inhalación. (Relajación y perdida de temor)


La recuperación de los pacientes, una vez interrumpida la administración del Óxido Nitroso, es muy rápida. A los pocos minutos de acabado el tratamiento los pacientes pueden abandonar la consulta por sus propios medios).


Ya que el Óxido Nitroso está dotado de propiedades analgésicas que no son suficientemente intensas como para prescindir de las anestesias locales, la práctica diaria demuestra que, en tratamientos que habitualmente requieren el empleo de anestesias locales, la aplicación de éstos puede realizarse sin ninguna molestia para el paciente.